31 de enero de 2010

Dime cómo nadas y te diré cómo haces el amor

Jaja, siempre he tenido la teoría (seguramente un poco loca) de que viendo como alguien nada se puede saber cómo hace el amor. Hay gente que nada TAN bien, tan armoniosamente, casi que danzando con el agua,tan dulce, tan firme pero a la vez tan delicadamente que imagino que hacer el amor con ellas tiene que ser igual, un placer absoluto, mezcla perfecta de fuerza, pasión, firmeza, ternura... ufff. Por otro lado hay gente que nada casi peleandose con el agua, moviendo tanta cantidad de forma tan burda que me la imagino casi que empujando tu cuerpo sin ningún respeto cuando hace el amor.. y me corta el rollo. Jaja, la idea es un poco loca pero lo cierto es que con quien he tenido el placer de compartir ambas actividades me ha confirmado esta teoría (aunque confieso que sólo la he probado con quienes mueven el agua armoniosamente -jaja, una que es selecta- a algunos me gustaria verlos nadar a ver que se confirma).

3 comentarios:

ROMBO dijo...

Nunca he tenido pecera, y supongo que nunca la tendré (aunque esto no puedo saberlo); pero desde hace unos dias había una pecera que me llamaba la atención. Yo soy como un gato, que está pendiente de todos los movimientos a su alrededor... y si la curiosidad me mata, me muevo.
En cuanto al tema de nadar y hacer el amor...nadie más indicado que una sirena para opinar. Yo me abstengo.

Glaukilla dijo...

Hummm, pues bienvenido a mi pecera simbólica, aunque obviamente me gusta más el ancho mar :-). Lo de mi teoria, no es necesario ser alguien especialmente marino para comprobarla, y tampoco hay mucho que perder: o disfrutas nadando, o disfrutas gozando o ambas dos cosas, jeje. Lo dicho, bienvenido

rayajo dijo...

Ahora lo entiendo todo... yo nado como un ornitorrinco borracho