24 de junio de 2010

En realidad...

Despierto perezosamente entre montones de noticias que se apelotonan en un par de minutos. Tragedias ferroviarias (ufff), partidos de tenis interminables (59 juegos a 59 en el último set y sigue!), crisis (no!!, ahi me tapo los oidos!), clasificados o inclasificados en el Mundial de futbol (con partidazo en octavos). Pero mi mente anda en otras cosas... Mi trabajo que me requiere una concentración emocional especial, mi agenda que trato inutilmente de recordar mientras remoloneo (ja, pa algo tengo una agenda física pa recordar) pa organizarme el dia y la cabeza, el pensar por donde voy hoy que no pille atasco (hummm, investigo nueva ruta? o mejor no meneallo?) y donde dejo el coche cuando llegue a estas horas (esto es una tarea mas compleja de lo que parece dicho asi a simple vista, qué pesadilla antes de navidad de ciudad! Ah! gritaré y pondré la musica alta para no enfadarme!) ... y entre medias de todo eso, tú, que me desordenas dulcemente todo lo anterior, jaja. Como cuando a una la despeinan y ni se molesta a alisarse o acomodarse rápidamente el pelo porque esa imagen de la felicidad que se te queda (y que las demas personas miran como con envidia...hummm, "como con envidia" no, definitivamente con envidia!) es la que quieres mantener. Canturreo mentalmente la estrofilla

"No se donde acomodarte, no sé de que color pintarte, no se muy bien que nombre darte si te veo por la calle, pero se que tú me miras a los ojos y es algo unico, sé que yo siempre quiero mas".Me rio y cambio un trocillo de letra porque en realidad me gustas pa algo más que pa bailar ;-)

Bueno... me voy a poner las pilas.

3 comentarios:

rombo dijo...

Ante dias así no queda otra que ponerte tu mejor vestido, salir a la calle, y a esperar que ocurra algo bonito...

glaukilla dijo...

hummm... buena idea Rom, probaré suerte a ver...

Mónica dijo...

A mi también me ha sobresaltado esa noticia del tren.
Una vez por no caminar cuatro pasos mas, casi cometo la imprudencia de cruzar una vía. El tren venía mas rápido de lo que parecía y me llevé buen susto. Era un lugar de playa y te aseguro que prefiero caminar 800 metros antes que cruzar una vía.
NUNCA SE ME OLVIDARÁ ESE ESTRUENDO Y ESO VIENTO TAN CERCA DE MI.