Al calor del ambiente (asfixiante, hace que hasta me duela la cabeza) se le suma el calor del deseo acumulado. Deseo al que te invito...
¡Qué dirías si hoy te invitara a mis sueños?
Tus labios de manzana
sobre la piel golosa de mis ingles
toda la noche -di, ¿qué pensarías?-,
tu saliva frutal levemente aromando
el hambriento contorno de mi vientre...
Qué cosecha tan dulce
(semillas y caricias y extravíos)
para un mundo sin sol.
Dime, ¿no acudirías
si también esta noche te convoco a mis sueños?
Sé que probablemente acudas (bien!). Asi pues, te convoco. Y preparo mis brazos para rodearte en mi abrazo de bienvenida :) Y mis labios para un beso...
Poema: Josefa Parra "De los sueños" en Alcoba del agua (2002)
RECUERDOS MUTANTES 4
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*Un cura del colegio*
*que enseñaba matemáticas*
*está mutando*
*en ese recuerdo amarillento.*
*Su cabeza actual*
*de proporciones bíblicas*
*es más grande q...
2 comentarios:
Bonita y magnética historia.
Me parece una invitación maravillosa y más aún si tienes la certeza de que la otra persona acudirá. El poema increíble, me encanta!
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