A veces me sumerjo en aguas que parecen teñirse de un rojo desgarrador. Pero nada puede esa realidad si mi mente y mis pies permanecen fuertes y dispuestos a la lucha frente a aquello que pretende cortar las raices que los sostienen. Me sumerjo, me envuelvo de todo lo bello que me rodea, me inundo de tranquilidad, de fuerza, de ternura; aspiro todos esos abrazos, esos besos, esas palabras, esos susurros, esas caricias, esos guiños, y entonces siento que nada puede conmigo. El rojo sanguinolento va desapareciendo frente al azul de mi mar. El poder de la mente es extraordinario...
RECUERDOS MUTANTES 4
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*Un cura del colegio*
*que enseñaba matemáticas*
*está mutando*
*en ese recuerdo amarillento.*
*Su cabeza actual*
*de proporciones bíblicas*
*es más grande q...