Cuando te acercas a mi, desde atras, en silencio, casi a hurtadillas, y me susurras algo bonito antes de mordisquear mi cuello, me das cientos de pequeños besos tras la oreja, erizandome la piel con tu saliva y tu olor, tus manos empiezan a deslizarse lentamente por mi cuerpo hasta despistarme por completo de aquello que estuviera haciendo, el deseo empieza a consumirme y me convierto en fuego, ese en el que tú y yo nos dejamos arder para renacer juntos de él...
MANICOMIO 285
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*El equipo directivo del manicomio*
*ha castigado muy duramente*
*a Terremoto Crazy*
*por su pésimo comportamiento*
*durante los últimos años*
*imponiéndole ...